viernes, 3 de octubre de 2008

Relajaos

Me acuerdo que, cuando todavía era más joven que ahora, me encantaba reunirme con amigos y conocidos. Pasabamos un rato hablando de infinidad de cosas y , después, nos despediamos como habíamos llegado, como amigos. Ahora eso se ha vuelto difícil, no se acepta que cada uno tenga una forma diferente de ver un asunto, de solucionar un problema, de enfrentarte a la vida, de educar, de pensar, en fin. Si se da el caso, probable, de no pensar como se supone que debes hacerlo, es mejor callar. No se acepta el debate, todos quieren ter la absoluta razón, no se acepta la posibilida de TOLERAR que otro no entienda las cosas de la misma manera.

Si no se puede tolerar el pensamiento diferente es imposible decir que se acepta y reconoce la diversidad.

Relajaos, debatir, expresar., tolerar, abrir la mente a la duda............., o la tierra seguirá siendo plana.


PD--Estimada Gemma, queden nou mesos....

domingo, 28 de septiembre de 2008

El otoño , el tiempo y la madre que los parió

Ya tiene el sol color de otoño, ya los días son cada vez más cortos , ya está otra vez la naturaleza agotándose para volver a renacer en la próxima primavera... Estos ciclos parecen emocionantes cuando eres muy joven y la vida parece tener muchas cosas que ofrecerte, pero cuando ya has vivido muchos de estos ciclos sientes que es otra repetición de lo ya visto y hecho y aparece esa sensación de tediosa rutina, contra la cual es tan difícil luchar.

Sin embargo, tampoco es que la madurez desee cambios demasiado drásticos, pues en cierta manera uno se ha acostumbrado a su vida rutinaria y aunque a veces eche de menos grandes emociones, en su fuero interno teme que el cambio pueda ser para peor, con lo que finalmente acaba diciendo: "Virgencita, que me quede como estoy".

Aunque, por otro lado, resulta apasionante ser testigo de esas vidas adolescentes que están anhelantes de recibir todo lo hermoso que nos puede ofrecer la vida porque pese a todo vivir es una experiencia sorprendente y única a la que se le tiene que poner ganas y pasión.

viernes, 26 de septiembre de 2008

Todo se acaba , pero todo vuelve....

holaaaaaa: ha pasado tiempo desde mi última , sencilla, humilde, breve......aportación. El tiempo pasa, mis retinas añoran el azul del cielo, el azul verdoso del agua de las playas, los pececillos a los que perseguir, los cangrejos que no se dejan atrapar, la arena que se pega , el calorcillo, la cervecita, el heladito.........BUFFFFFFFF, se me humedecen los ojos.

Bueno, hay que seguir, buscar lo positivo, fijarse pequeñas metas, ilusiones, disfrutar del frio, de las hojas caidas de los árboles, de la lluvia que empapa y te estropea el peinado, de los zapatos llenos de barro.........., creo que es mejor que continue otro día , con otro temilla

domingo, 7 de septiembre de 2008

Gaza, la bien cercada

Gaza es una ciudad de más de un millón de cadáveres, que más que vivir duran como las piedras y que a fuerza de penalidades han adquirido su insensibilidad. . Gaza está hoy en día mucho peor que en 1992 y 1996, años en que visité la ciudad. La primera vez que llegué a esta antiquísima ciudad me produjo una impresión terrible. Eran las diez de una noche de un caluroso verano y no había una sola luz enendida en sus calles, ya que por aquel entonces todavía había toque de queda por la Intifada. Yo entré a esa hora porque mi avión se había retrasado y las autoridades israelíes me concedieron un permiso especial. Durante todo el trayecto desde el paso fronterizo hasta mi destino parecía que no hubiera ni una sola calle asfaltada, el campo de refugiados de Jabalia que es lo que yo estaba atravesando me pareció una pesadilla, pues además de lo ruinoso de las casas había basuras por todos sitios, alcantarillas abiertas y numerosos neumáticos cortando las calles. A la mañana siguiente pude contemplar la ciudad desde una gran ventana desde la que se veía el mar, y `por un momento casi parecía que estuviera en algún lugar de la costa española, porque lo que podía ver era pequeños edificios en los que predominaba el color blanco que contrastaba con el reluciente azul del mar. Sin embargo al recorrer sus calles comprendí que nada más lejos de la realidad pues salvo dos calles céntricas y algunas bonitas villas lo que predominaba era la desazón de una ciudad que pese a pagar impuestos había sido abandonada a su suerte, y si quería que le recogieran las basuras tenía que pagar un servicio privado, con lo que el olor a basura corrompida era uno de sus olores característicos . Pero pese a todo la ciudad respiraba una gran actividad y en cierto modo una gran dignidad, optimismo y entereza, ya que la vida siempre sigue y el hombre aprovecha cualquier ocasión para ser feliz.

En 1996, todo había cambiado sustancialmente, la ciudad era gobernada por la Autoridad Palestina y había una gran fiebre constructora y la población en general era optimista con respecto a los acontecimientos y confiaba en alcanzar un futuro estado palestino. Pero si observabas un poco comprendías que el optimismo de la ciudadanía no era muy realista, ya que el control absoluto de todo estaba en manos del gobierno israeli, y Gaza era una especia de casita de Pin y Pon, donde dentro disfrutabas de libertad pero, como en la casita de muñecas ,habia alguien que dirigía todos tus movimientos

Hoy en día la situación es aquella que presidía los peores sueños de la población palestina: desde el triunfo de HAMAS en las últimas elecciones democráticas y la sustitución de todos los funcionarios por personas afines a su ideología , la población se halla entre la terrible y violenta represión policial de los fanáticos milicianos encapuchados y el inhumano embargo israelí, que impide el paso de productos de primera necesidad, además de haber decretado el cierre absoluto de las fronteras. Aunque la historia nos ha demostrado que no hay mal que cien años dure para los millones de personas que han nacido y han muerto soportando esta situación eso no resulta consuelo alguno. Esperemos que la entereza de la población civil palestina logre que se produzcan cambios positivos.

Ana Ozores

lunes, 4 de agosto de 2008

Los días azules del verano

Si nos paramos a reflexionar entre el verano soñado y el verano real hay un gran trecho Digamos que el verano como idea viene a ser algo parecido a la felicidad, que sabemos que existe pero que es tan fugaz como esos días azules radiantes y perfectos del verano rememorado desde el gris otoño o el triste y agotador invierno.

Es curiso pero cuando uno añora el verano en su mente sólo aparece una especie de arquetipo de tiempo perfecto: el día apenas iniciado, el cielo de un azul imposible como de anuncio publicitario, el suave sol reflejándose en el mar y el sujeto que contempla el paisaje sumido en una paz interior y en una gran alegría de estar vivo y de poder fundirse con el paisaje. Y sin embargo en verano también llueve y el paisaje que contemplamos está muy lejos del mar, pero da igual porque nuestra imagen del estío no es nada más que nuestras ansias de vislumbrar la felicidad, es decir, una metáfora.

Hay también otro aspecto que está muy ligado a esta estación y es el propósito de acometer todo aquello que durante el invierno no se ha tenido tiempo de realizar, en realidad es la ilusión de dar un giro a nuestra existencia. Sin embargo llega el verano y paulatinamente nos vamos sumiendo en la indolencia propia del sopor de los días estivales. Como tenemos más tiempo para reflexionar este hecho nos angustia porque somos conscientes de que el verano pasa y con él nuestra posibilidad de cambio.

Quizá es que como dijo Juan Ramón Jiménez "mi corazón todavía espera otro milagro del sol y de la primavera", no sólo mi corazón el de todos.

Ana Ozores, reformas integrales del hogar.

martes, 15 de julio de 2008

La santa integración

Integración se ha convertido en un concepto de índole digamos maravillosa, ya que nunca como hoy esta palabra suscitó tanto entusiasmo sobre todo en aquellas personas que quieren llevar a cabo algún tipo de proyecto innovador. Si por casualidad a alguien se le ocurre opinar en contra o simplemente advierte algún inconveniente en la integración no es de extrañar que rápidamente sea tildada de reaccionaria por aquellas personas que se definen como de izquierdas desde mucho antes casi de haber nacido.

En nombre de la integración la mayoría de inmigrantes con una escaso o nulo conocimiento de la lengua son introducidos en clases ordinarias para que se integren y convivan con los alumnos del país (al mismo tiempo que tienen unas horas para el aprendizaje de la lengua). Normalmente lo que ocurre es que la gran mayoría de este alumnado no llega nunca a seguir los contenidos impartidos en clase, aunque si que es posible que hagan amigos y convivan divinamente. Por ello, pienso que si se desea de verdad que estos alumnos tengan las mismas oportunidades que el resto es necesario que antes de ingresar en un centro ordinario, sobre todo en Secundaria, pasen por un centro en el que se les enseñe exclusivamente la lengua del país.

También en nombre de la no segregación hay todavía profesores que se oponen a la creación de grupos de nivel, ya que uno de los dogmas de fe de nuestro sistema de enseñanza es la convivencia de todo el alumnado aunque haya alumnos que impidan el normal aprendizaje del resto de sus compañeros o haya parte del alumnado que por distintas razones no puedan seguir los contenidos del curso. Sinceramente creo que la integración resulta francamente barata para el poder . Además es de una hipocresía inaguantable esa obsesión que existe en nuestra sociedad por la falsa igualdad, ya que en la mayoría de ocasiones gran parte de las personas con poder de decisión dentro del campo de la Enseñanza tienen a sus hijos en colegios, institutos o universidades privadas que claramente no apuestan por la integración, sino por el club privado, por una formación exquisita para unos pocos.

La verdad es que es bastante cansado el estar todo el día oyendo hablar de integración que consiste en la mayoría de ocasiones en compartir un mismo espacio pero nada más, de escuelas que entretengan, de televisiones que eduquen y formen, de docentes laicos que no entienden que haya alumnos que se nieguen a participar en pintorescas fiestas de Navidad...

Ana Ozores

domingo, 6 de julio de 2008

Adecuarse al contexto

Cada vez resulta más difícil la adecuación al contexto porque se ha puesto de moda quizá lo contrario. Hoy en día hay muchos programas televisivos que se han dedicado a hablar con el discurso propio de un garrulo, de modo irónico, claro está, pero las personas poca cultivadas no advierten la ironía sino que interpretan el hecho como" por fin está de moda ser como yo". Es esto lo que ha llevado a que infinidad de seres humanos no adecúen su discurso al contexto. Asi estamos hartos de comprobar como en programas tipo "Gran hermano", se expresa el gusto o el disgusto ante determinado hecho con estas dos frases tan poco elegantes y tan carentes de matices: si algo agrada, se dirá es de "puta madre" y, si algo desagrada, "me da por culo, tío".

Con este panorama cuando los profesores de Lengua tocamos el tema en clase el alumnado nos observa como diciendo tú ya puedes cantar misa que yo seguiré actuando según los modelos que la televisón y la calle me ofrecen, que es el discurso que está de moda y que además es mucho más fácil de llevar a la práctica. De cierta forma eso explica como periodistas muy jóvenes al realizar alguna entrevista improvisada utilicen una expresión lamentable o se dirijan a una anciana como la Duquesa de Alba con unos modos como si ésta tuviera quince años y fuera su vecina del quinto. Sin embargo, la chabacanería no está sólo en el ámbito de los medios de comunicación, sino también en ocasiones podemos encontrarla en el ámbito de la Educación, ya que ciertos profesores para congraciarse con sus alumnos hacen uso de esta forma de expresión, y claro así van las cosas confundiédose el culo con las témporas.

Sin embargo el gusto por lo vulgar no se circunscribe únicamente al lenguaje, otro campo donde en aras de la comodidad se ha desterrado el buen gusto es en el modo de vestir. Muy a menudo al llegar el verano, salvo que la empresa lo impida, el personal empieza a llegar a su lugar de trabajo como si fuera a la playa, y se empiezan a ver tipos que en invierno van de modo correcto enseñando las piernas, ya que es necesario llevar pantalón corto. Quizá los únicos que hayan adoptado un uniforme de trabajo sean los animadores culturales, pues llevo años sin ver a ninguno que no lleve pelos de medusa (rastas) y pantalones de labriego árabe. A lo mejor es que para ser alternativo haya que parecerlo...

Creo que el buen gusto y la elegancia van desapareciendo poco a poco y todo se vulgariza hasta los viajes, ya que ahora puedes visitar lugares que hace 50 años estaban al alcance de muy pocos, pero en unas condiciones pésimas, sin degustar el lugar sólo pegándote un atracón en pocos días lo que acaba llevándote a echar de menos tu salita de estar y tu televisión...

Ana Ozores