Cada mediodía tenemos que presenciar los mismos anuncios publicitarios: todos relacionados con el estreñimiento, por lo visto femenino. Hay dos que tengo ahora mismo presentes: el de los nudos, con esa bonita imagen y esa aliteración por nombre, "Fave de fuca", y el de "es como si tuviera una pelota en el estómago", mientras una mujer joven se toca la barriga. Cuando ya parece que la información sobre el estreñimiento cansa, viene otro anuncio contra la diarrea; y para rematar la sobremesa algún que otro spot para luchar contra las pérdidas de orina. Mal estaba la idealización de la mujer en la más ñoña literatura romántica, pero pasar de destilar perlas a no poder controlar el pipí y la caca o a no poder deshacerse de no sé cuántos nudos de mierda, va un trecho muy grande.
Con todo esto queda claro que es imposible dar una imagen de la mujer en un tono medio, pues o se la presenta como una diosa o como una mierda. Cabría preguntarse ¿por qué si los hombres ya son capaces de cambiar pañales , poner la lavadora o el lavavajillas no padecen también esos males que segun la publicidad sólo atacan a las féminas?
jueves, 20 de agosto de 2009
LA DESMITIFICACIÓN DE LA MUJER
miércoles, 19 de agosto de 2009
EL `PARÉNTESIS
Este es otro verano que ya está empezando a irse, aunque como estación dure hasta finales de septiembre, el verano como concepto concluye con la llegada de la rutina. Para mí esto es precisamente lo que hace diferente a esta época, ya que como he leído en algún sitio el verano es un paréntesis entre dos inviernos.
Quiero felicitar a todos aquellos que han conseguido ser funcionarios en las últimas oposiciones.
Quiero también que doña Jimena y Cosquillas escriban alguna frase. Para animarlas quiero recordarles que si Risto Mejide ha escrito un libro, vosotras, queridas mías, podéis revolucionar el mundo de las letras. Venga, Susi, escribe ya está bien de tanto tomar el sol; como mínimo despídete de tu público.
Hasta mañana.
domingo, 28 de junio de 2009
El cambio
La única constante de toda vida quizá sea el continuo cambio al que se ve sometida. Parece como si aquello que vivimos y aquellos con los que compartimos nuestra existencia vayan a estar ahí siempre, pero todo aquel que lleve varias décadas en este mundo podrá constatar que no es así. La mayoría de veces los cambios nos vienen impuestos y otras veces somos nosotros mismos quienes buscamos el cambio.
Entre los veinte y los treinta todo cambio se lleva a cabo con la intención de prosperar en cualquier sentido, pero una vez pasados los cuarenta el cambio tiene más un sentido de aventura, de conocer otras cosas, quizá porque ya sabemos que no hay paraíso al que llegar y que lo interesante está en el viaje más que en la llegada al destino.
Lo menos atractivo del cambio es que no deseas perder el contacto con todas aquellas personas con las que has compartido momentos difíciles, memorables o simplemente la insustancial cotidianidad, ya que la intención es sumar no suplantar una realidad por otra. Con el paso del tiempo, sin embargo, el pasado queda simplemente como una historia que cada vez se aleja más de nuestro presente y aquellos que tan importantes fueron en un momento de nuestras vidas pasan a ser un recuerdo de una etapa de nuestras vidas, congelado en el tiempo.
Bien, aunque hasta ahora todo cambio me haya llevado a perder el contacto , total o parcialmente, con una serie de personas, en esta ocasión no va a ser así gracias a la tecnología, porque este blog me servirá para estar siempre disponible y a la disposición de todos aquellos para los que significo algo.
La Regenta abandona el IES JONQUERES.
domingo, 12 de abril de 2009
Mi reino no es de este mundo
Parece que las personas maduras no tengamos cabida en este mundo, creado principalmente para no pensar, lo único que se debe hacer es actuar. Levantarte, encender el ordenador, abrir tu correo, contestar, escribir mensajes, conectarte de nuevo al messenger, y si no hay nadie dispuesto a mantener una comunicación contigo, abrir uno de tus juegos y "viciarte". Eso sí, mientras juegas vas haciendo alguna tarea pendiente. Con todo esto consigues no estar centrado totalmente en nada de lo que haces, y, sobre todo, no reflexionar sobre nada de lo que haces: ir haciendo camino, sin pararte a pensar adónde te lleva ese camino.
Pero, claro, los que nos hemos formado en un mundo "pre-ordenador" no estamos preparados para ese ritmo fundamentalmente "actuante" y echamos de menos la sensación de dejar vagabundear la mente sin hacer absolutamente nada. En realidad creo que la percepción que se tiene de aquellos de nosotros que no nos da la gana de estar siempre a la última en tecnología punta es que somo seres de otra era, vestigios de un pasado imperfecto. Pero la verdad es que estamos vivos y todavía nos queda mucho que hacer, además la experiencia todavía sigue siendo una de las mejores armas para enfrentarse a la vida.
En realidad sólo se nos considera en lo relativo a nuestra capacidad de adquirir bienes materiales, quizá sea por eso que nunca como ahora la publicidad ha estado tan pendiente de intentar vendernos "la eterna juventud" en forma de cremas "antiedad, de operaciones en clínicas oftalmológicas que consiguen que a los cuarenta y tantos tengas vista de lince, de planes de pensiones para alcanzar una segunda juventud tras la jubilación, etc.
domingo, 29 de marzo de 2009
frasecillas
Mi estado de ánimo me lleva hoy a citar unas frasecillas, que se comentan ellas mismas.
***la palabra mueve, el ejemplo arrastra****
***No te metas en dibu
ni en saber vidas aje
que en lo que no te va ni vie
pasar de largo es cordu*****
Las ovejas y el pastor
Resulta curioso ver un rebaño de ovejas por el campo, dispersas.......,de repente un silbido, un ladrido de perro y.....todas las ovejas juntitas, sin quejarse.
Quizás eso es lo que pasa con la publicidad. Las empresas son los pastores, el perro la publicidad y los consumidores las ovejillas sumisas.
Las empresa se deben valer de silbidillos, es lícito. Esos silbidillos deben estar regulados, es evidente.
Las ovejas, en este caso los consumidores, no están obligados a seguir el silbido. Aquí está el problema. Los consumidores deberían tener personalidad propia ( me compro una marca porque me gusta y puedo, no porque me da prestigio, o porque así me aceptarán mejor, o porque....)
La publicidad tiene tanto poder porque el consumidor así lo ha decidido, en parte.
Vivir para los demás es, muchas veces, falta de personalidad, de opinión propia, de falta de confianza, de....
La publicidad distorsiona, pero ella sola no.
La publicidad encubierta en la literatura
En todas las series de televisión está presente lo que se conoce como publicidad encubierta: la leche y los cereales que toman los personajes durante el desayuno, la ropa con la que se visten, el coche que conducen...y un largo etcétera. Lo que -como mínimo a mí - sorprende mucho más es que este tipo de publicidad empiece a estar presente en los grandes éxitos literarios del momento. Digo esto porque durante este fin de semana lluvioso he estado leyendo "La chica que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina", del autor sueco Stieg Larsson, y he podido constatar como en un capítulo hay más de media página de productos IKEA , también en la primera parte de la obra aparece varias veces uno de los personajes principales comprando en H& M. La verdad es que me ha sorprendido porque no me queda claro si la publicidad estaba desde el principio en la novela o se ha añadido tras el enorme éxito obtenido, como forma de aumentar las ganancias que genera la novela.
En principio la presencia de marcas publicitarias puede ser algo totalmente inocente, pero sin embargo tiene algo de perverso por el poder unificador que tiene la publicidad en la sociedad y el sinfín de mensajes subliminares que pretende transmitir con el fin de vender más productos. Parece como si ahora lo personajes no se definieran por lo que piensan y sienten, sino por lo que compran y por la empresa a la que se lo compran, con lo que se crean unos cuatro o cinco arquetipos de perfil de comprador y se hace encajar a los distintos personajes en ellos. Pero, claro, como la vida imita a la literatura, puede que llegue el momento en que la sociedad reduzca su complejidad humana a cuatro o cinco arquetipos... Me parece peligrosa la creación literaria que persigue un fin práctico y más si ese fin es vender productos de determinadas marcas comerciales.