sábado, 24 de enero de 2009

Bendito trabajo

sí, bendito trabajo. No son tiempos para quejarse de ir al trabajo, son tiempos de alegrarse. Todavía recuerdo mis innumerables visitas al INEM, ahora OTG. No son visitas agradables, y eso que yo en aquella época no tenía hijos ni hipoteca....UNA FRASE le viene al pelo a la situación que hoy padecemos todos, por culpa de unos pocos: AQUELLOS POLVOS TRAEN ESTOS LODOS.

Esta frase se utiliza para indicar las consecuencias que acarrean los errores y desórdenes pasados.
En 1784 la Inquisición celebró un auto de fe en Madrid en el que se acusó a varias personas de haber fabricado unos polvos afrodisíacos. La mala suerte hizo que fueron denunciados a la Inquisición. El pintor Francisco de Goya, haciendo uso del refran popular, llamó AQUELLOS POLVOS a uno de sus Caprichos, en el que figura un joven encapuchado durante su proceso. Concretamente, en este caso, aquellos polvos se refieren exclusivamente a los que se utilizaron como desafortunada fórmula magistral.


Los lodos actuales están causados por la ignorancia , mezclada con la avaricia y el egoismo de otros.

domingo, 18 de enero de 2009

Personas y objetos

Al trabajar con un grupo de personas y compartir espacios comunes es imposible dejar de advertir todo lo que nos comunica la relación de una persona con sus objetos y en ocasiones con los objetos de los demás.

Si empezamos por los estantes en que cada profesor (en mi caso) guarda sus pertenencias podremos observar cómo mientras algunos están perfectamente ordenados y todo lo que hay en ellos está íntimamente relacionado con la actividad de la persona en cuestión, hay otros en que es posible encontrar de todo, últimamente predominan los de infusiones, mezclados muchas veces con objetos infantiles, fruto de requisas realizadas en alguna clase del primer Ciclo de la ESO y de su olvido posterior. A grandes rasgos estos son los dos casos extremos de personas que se pueden encontrar en un centro de enseñanza, y de entrada el orden de su estante no los hace mejores ni peores profesionales. Lo que sí aporta es una mirada serena a los primeros, ya que ante cualquier eventualiidad tienen localizada toda la información pertinente y el material para las clases está sólo para llegar y cogerlo y, una mirada de pasmo y nerviosismo a los segundos , ya que antes de realizar cualquier actividad tienen que localizar todos los objetos necesarios . Quizá cabría añadir que los segundos son personas con mayor capacidad de improvisación porque debido a su desorden se han encontrado muchas veces sin el apoyo de los materiales y los primeros pierden un papel y entran en crisis. Un objeto que marca la vida docente en los últimos quince años es la agenda, quizá por ello es el profesorado más joven el que realiza un mayor uso de ella, ya que han sido a su vez educados con agenda y esto marca. Últimamente se ha añadido a la agenda la MEMORIA ( llamada familiarmente pinganillo) y es muy habitual que cada trimestre finalice con la pérdida de varias memorias.

En segundo lugar, el profesorado podría dividirse en dos grandes grupos (obviamente muchos profesionales no entran en ninguno): profesores aquejados de uns suerte de síndrome de Diógenes, que son aquellos que se oponen siempre a que se tire nada y que en ocasiones acaban trayendo de sus casas objetos que creen pueden ser útiles al Centro y "profesores escoba", que son los que en un arranque de deseo de orden y espacio acaban tirando todo lo que ven sin importarles, cuando están como en trance, el perjuicio que puedan causar.

Bien, como tengo muchas cosas que hacer y no puedo seguir con esta relación de persona-objeto, me gustaría recibir aportaciones sobre este tema.

lunes, 29 de diciembre de 2008

Al filo de lo imposible: un viaje en autocar a Italia

Eran las siete de la mañana de un más que fresco día dos de agosto, la familia Ozores se encontraba en la estación de autobuses de Terrassa esperando el autocar que los conduciría a Italia, todavía no había llegado ningún otro viajero.
Hacia las ocho de la mañana llegaron dos familias que también iban aItalia.
Estas dos familias estaban compuestas por dos matrimonios de unos cincuenta años. Por sus conversaciones se podía deducir que era esta la primera vez que iban a visitar un país extranjero y que eran personas poco habituadas a viajar, por lo que se mostraban excesivamente nerviosas e ilusionadas, bien es verdad que más las mujeres que los hombres, ya que éstos tenían aspecto de haber sido arrastrados a esta aventura y de añorar , ya, antes de haber salido, su sofá y "El mundo deportivo".

A las nueve de la mañana las personas descritas más la familia Ozores y dos matrimonios ancianos, que habían sido recogidos en Tarragona y que habían hecho exclamar a uno de los niños Ozores: "Mamá, esto parece un viaje del Inserso...",partieron rumbo a Sabadell, para recoger en un hotel de esta ciudad a los viajeros que procedían de fuera de Cataluña. Llovía de forma torrencial al llegar a la capital del Vallès, en unos cinco minutos subieron al autocar personas procedentes de Madrid, Algeciras, Granada , Almería y Sevilla. El niño Ozores se tranquilizó ya que entre los integrantes del viaje se encontraban dos adolescentes sevillanos, un bebé chileno y dos jóvenes mexicanas y su juventud nivelaba en algo la avanzada edad del resto del pasaje, pues más de la mitad de viajeros estaban ya disfrutando de la jubilación.

Ahora ya sólo quedaba recoger a los viajeros de Granollers y de Figueres para estar completo el autocar. En Granollers ya lucía el sol y eso hizo que todos nosotros empezáramos a mostrarnos más comunicativos y a darnos a conocer al resto del pasaje. En esta ciudad se integraron a este "Gran hermano" sobre cuatro ruedas un matrimonio catalán de avanzada edad y otro matrimonio andaluz afincado en Cataluña algo más joven que el primero. Por fin llegó la última parada ¡Figueres!, y como cabía esperar, subieron otras cuatro personas de más de cincuenta años, dos hombres y dos mujeres, que resultaron ser familia, las dos mujeres eran hermanas y los hombres eran los maridos de ambas, y el motivo del viaje era que se lo habían regalado los hijos para que conocieran mundo.

Por fin, ya estábamos dirigiéndonos a nuestro destino, aunque hasta la una del mediodía no haríamos una parada para comer en un cutre restaurante de carretera donde se nos serviría una ensalada y un gran plato de pasta, poco podíamos imaginar entonces que ese sería nuestro menú el resto del viaje, todas las comidas y todas las cenas.

A partir de ese momento el viaje tomó un ritmo trepidante, ya que cada día teníamos que conocer una media de dos ciudades con sus consiguientes monumentos, que consistía en llegar, ver, grabar y otra vez al vehículo , parecía que estábamos participando en algún concurso de rapidez y aguante tipo el descrito en la película "Danzad, danzad, malditos", ya que según el guía debíamos conocer en siete días toda Italia y ya tendríamos tiempo de descansar cuando acabaran las vacaciones, creo que se dejaba llevar por la media de edad de los viajeros. Hubo desmayos, caídas, riñas matrimoniales, divorcios posteriores al viaje... y una firme decisión por mi parte de no viajar en esas condiciones nunca.

sábado, 13 de diciembre de 2008

Arrieros somos.....

Siempre me han gustado las frase hechas y los refranes, creo que son una característica de nuestra cultura que no deberiamos perder jamás...

Explicaré hoy la procedencia de una frase, que por determinadas circunstancias, he utilizado hace poco: ARRIEROS SOMOS Y EN EL CAMINO NOS ENCONTRAREMOS.

Esta frase se utiliza como advertencia a quienes de una forma u otra intentan perturbar nuestra vida mediante tretas o artimañas diversas.
Los arrieros ejercían el transporte de mercancías de un lugar a otro con bestias de carga. La comarca que más se dedicó a esta actividad fue la Maragatería, en la provincia de León, debido a que la pobreza del país obligó a los maragatos a dedicarse a actividades de comercio con otras regiones. Los arrieros maragatos fueron famosos antes de la aparición del ferrocarril, ya que comerciaban e intercambiaban sus productos entre los pueblos, desde León hasta Madrid. Como la práctica comercial conllevaba que las transacciones no correspondían a lo pactado, estos comerciantes, a veces, se sintieron perjudicados o víctimas de engaños, y se hizo proverbial la advertencia " arrieros somos Y EN EL CAMINO NOS ENCONTRAREMOS" , ya qu como los arrieros hacían siempre el mismo itinerario, aquel que los había engañado más tarde o más temprano volvería a encontrarlos en su camino y entonces pagarían su deuda.

No hay que olvidar de dónde venimos y a dónde volveremos.......

Hay muchísimas frases más, que explicaré si así me lo haceis llegar.


Armarse la de Dios es Cristo, Más feo que Picio, Verdades de perogrullo o perogrulladas, La casa de tócame Roque.......

domingo, 30 de noviembre de 2008

Planificación y orden

Se le atribuye a Goethe la frase de "prefiero la injusticia al desorden", dejando a un lado lo ingenioso de la sentencia, está claro que el que dice algo así, es que disfruta de la justicia y le asusta el desorden de otros ciudadanos que , es de suponer, padecen alguna situación injusta y no les queda otra solución que alterar de alguna forma el orden establecido. Pues bien si se observa con atención, advertiremos que la máxima de Goethe ha pasado a formar parte del modo de pensar y de actuar de las personas que tienen algún poder en nuestra época y de muchas otras personas que acatan las órdenes sin cuestionarlas nunca, como mínimo en público.

Todo lo expuesto con anterioridad está relacionado con la situación un tanto absurda que se vivió en mi lugar de trabajo (Instituto de Enseñanza Secundaria) el día 13 de Noviembre de este año. Para este día estaba convocada una huelga con la que parte del profesorado quería mostrar su disconformidad con algunos puntos que plantea la nueva Ley de Enseñanza. En el centro en el que yo trabajo de los cincuenta y pico profesores que somos tan sólo trece decidieron hacer huelga ese día. Al analizar la situación la Dirección del centro decidió, que por ser tan sólo una minoría del profesorado el que se acogía a su derecho de huelga, todos los alumnos podrían acudir a clase con normalidad. Hasta aquí la situación podría calificarse de corriente, el absurdo empieza cuando al llegar al centro el día en el que estaba convocada la huelga, los profesores que habíamos decidido no hacerla vemos que la dirección ha determinado que las clases de los profesores ausentes fuesen sustituidas por profesores que no hacían huelga. Cuando empezaron las quejas de los profesores que no hacían huelga de por qué tenían que suplir las clases de los compañeros que sí la hacían. La respuesta no pudo ser más simple, se nos dijo que en realidad nosotros no íbamos a dar la clases de los profesores ausentes, sino que simplemente estaríamos con los alumnos en clase leyendo o viendo una película. Pues bien,si unos compañeros de trabajo deciden protestar por una situación que les parece inaceptable con un día de huelga, con los perjuicios económicos que ello les acarrea, y en el Centro aparentemente se vive una situación de absoluta normalidad, como mínimo externamente, de qué modo llegará su protesta al resto de ciudadanos... Hay que tener en cuenta que una huelga que no resulte perjudicial para nadie, a excepción de para el que la hace, no tiene ninguna efecto.

Este no es más que un ejemplo entre muchos que se pueden encontrar en nuestra sociedad, de cómo el poder prefiere el no respeto de los derechos fundamentales al desorden y de cómo hay otros ciudadanos que prefieren callar y acatar órdenes al desorden que les podría acarrear en sus vidas no hacerlo. Y es que últimamente no está bien visto quejarse, simplemente hay que subrayar , de forma pueril muchas veces, los aspectos positivos de todo; eso sí, con indicadores que puedan medir el éxito en términos numéricos por supuesto y que respondan a lo diseñado en un simplista programa de ordenador... Es decir, el lema de nuestra época sería: PLANIFICACIÓN Y ORDEN.

Ana Ozores

lunes, 3 de noviembre de 2008

Agresividad

últimamente noto que el mundo está más agresivo de lo normal.

Soy una persona menuda( eso decía mi abuelita), tengo ideas propias y las defiendo( que no las impongo), intento no hablar gritando, suelo escuchar lo que me dicen, pienso antes de actuar, valoro las circunstancias de cada situación....Tengo muchos defectos e intento corregirlos( alguna virtud también tengo).

Una vez hechas las precisiones anteriores explicaré el inicio de mi entrada. Tengo un trabajo en el que trato con jóvenes. El trabajo se realiza dentro de una organización, que ,como todas, tiene unas reglas conocidas, que deben cumplirse. No cumplir una regla comporta una amonestación o un castigo ( eso lo sabemos todos desde pequeñitos). Bien bien bien...resulta que varias veces he tenido que amonestar a algun jovencito por incumplir la norma. lo he hecho en un tono normal, tranquilo, relajado...La reacción ha sido desproporcionada: gritos, miradas provocativas, provocación verbal, gestos amenazadores...

¿ POR QUÉ? No se si esto es generalizado o debo considerarlo como una anécdota.

¿Se pueden solucionar, corregir o suavizar estas actitudes? ¿ Se producen sólo en esa organización a la que he hecho alusión? ¿ Se comportan igual esos jovenes en sus casas, en la calle, en el interior de otras organizaciones?

¿ Es culpa de la norma?

domingo, 2 de noviembre de 2008

Un día con Naruto

Son las nueve de la mañana de un lluvioso día de otoño. Me dispongo a visitar el "Salón del Manga", es decir, hoy estaré muy cerca de Naruto, Son Goku y otros héroes semejantes. Es curioso como estas criaturas de papel mueven tanto dinero y entusiasman a tantas personas de muchos lugares del mundo, y lo más curioso es que no tan sólo gustan a los niños , sino también a personas mayores. Reconozco que nunca me he parado a leer uno de estos tebeos, pero conozco la pasión que desatan gracias a mi trabajo en una biblioteca de un centro de Secundaria. Es sorprendente comprobar cómo chicos que jamás leen un libro están pendientes de cuándo llegarán nuevos cómics a la biblioteca.

Muchas veces estas lecturas o bien no son bien vistas por los educadores o se las considera como no lecturas. Pienso que éste es muchas veces el primer paso para llegar a lecturas más profundas, pues si un ser humano se acostumbra a conocer historias a través del papel conforme vaya formándose demandará historias más complejas. Al fin y al cabo, estos héroes del Manga están conformados según las pautas del héroe épico tradicional. Esto es: hay algo , o mejor dicho alguien, que perturba su mundo, el héroe luchará, generalmente acompañado de sus partidarios, por recobrar la paz, muchas veces en esa lucha le acompaña una joven, y para restablecer el orden el héroe iniciará un viaje. Es decir, la estructura tradicional de la épica.

De otro lado, también es posible que haya adultos que lean habiatualmente literatura "seria" y que de vez en cuando lean también uno de estos tebeos porque una misma persona puede degustar distintas y muy variadas lecturas, ya que no siempre apetece la profundidad.

Bien, como conclusión sólo me queda añadir que la Biblioteca del centro en el que trabajo seguirá adquiriendo estos cómics, así como también las novelitas basadas en adaptaciones de series televisivas porque leer algo siempre es más formativo que nada y porque de la mano de Naruto muchos adolescentes pueden cruzar el umbral de la literatura con mayúscula.